La Mujerzuela Respetuosa - A Puerta Cerrada de Jean Paul Sartre

Sin stock

La Mujerzuela Respetuosa - A Puerta Cerrada de Jean Paul Sartre
$75,00
24 cuotas de $5,70
Ver el detalle de las cuotas

La Mujerzuela Respetuosa / A Puerta Cerrada
de Jean P. Sartre
TEATRO
Tapa dura
Orbis - Hyspamerica - Argentina - 1983

La puta respetuosa, también traducida como La mujerzuela respetuosa y La ramera respetuosa (La putain respectueuse, en su título original) es una obra de teatro en un acto, dividido en dos cuadros del dramatugo francés Jean-Paul Sartre, estrenada en 1946.
Ambientada en un pueblo del Sur de los Estados Unidos, la obra narra, en tono de crítica social, la lucha interna de prostituta Lizzie, testigo accidental de un crimen cometido por un honorable miembro blanco de la comunidad. La prostituta recibe fuertes presiones para culpar, a modo de chivo expiatorio, a un negro del que nadie se preocupa.

 

 

A puerta cerrada es una obra de teatro existencialista creada por el filósofo Jean-Paul Sartre en 1944, originalmente publicada en francés bajo el título Huis Clos, que significa "A Puerta Cerrada". Huis Clos fue puesta en escena por primera vez en el Vieux-Colombier en mayo de 1944, justo antes de la liberación de París durante la Segunda Guerra Mundial.1
La obra sólo presenta cuatro personajes (uno de los cuales, el Mayordomo, aparece por muy poco tiempo) y un sólo escenario. "A puerta cerrada" es la fuente de la, quizás, más famosa frase de Sartre, "El infierno son los otros" (en francés, "L'enfer, c'est les autres"). Ha sido adaptada al cine en muchas ocasiones, notablemente en 1954 por Jacqueline Audry.
La obra se inicia con el Mayordomo conduciendo a un hombre llamado Garcín hacia un cuarto, que la audiencia pronto identifica como el infierno (el infierno puede ser un hotel gigantesco, debido a los "cuartos y pasillos" mencionados en la obra). El cuarto no tiene espejos ni ventanas y sólo cuenta con una puerta, tres sillones, una estatua de bronce y un abrecartas. Finalmente, una mujer, Inés, entra a la habitación de Garcín, y posteriormente otra, Estelle. Después de que ambas ingresen, el Mayordomo sale y la puerta es cerrada con llave. Todos esperan ser torturados, pero no aparece torturador alguno. En lugar de ello, ellos descubren que están ahí para torturarse entre ellos, lo cual parecen estar logrando. Al principio, los tres observan eventos que les conciernen, sucediendo en Tierra, pero finalmente (conforme su conexión con Tierra se desvanece y los vivos prosiguen) son abandonados con sus propios pensamientos y la compañía de los otros dos. Al final de la obra, Garcín exige salir; tras decirlo, la puerta se abre, pero ninguno decide salir, ya que se dan cuenta de que no pueden vivir los unos sin los otros.
Personajes:

Garcin – Garcin es el primer personaje introducido al público. Él es un brasileño cuyos pecados son la cobardía y la canallería. Desertó del ejército durante la Segunda Guerra Mundial y engañaba abiertamente a su esposa -inclusive llevaba a su amante a tomar el desayuno en su casa, sin remordimiento alguno. Inicialmente, él odiaba a Inès porque ella entiendía su debilidad, coqueteando con Estelle porque él sientía que si ella lo tratara como un hombre, su hombría aparecería. Sin embargo, al final de la obra, él entiende que es debido a que Inès comprende el significado de cobardía y debilidad, sólo la absolución en las manos de ella puede redimirlo -si la redención es posible-. Él está constantemente esperando a su torturador, pero esto se vuelve tortuoso por sí solo. Es condenado a desear el dolor, que él siente que redime sus acciones cobardes.

Inés – Inés es el segundo personaje en entrar al cuarto. Es una trabajadora postal lesbiana, su pecado es manipular a una mujer para que ella distorsione la visión de su esposo, tornándose contra él. Inés parece ser el único personaje capaz de entender el poder de la opinión, pues durante la obra manipula las opiniones de Estelle y Garcín sobre ellos mismos y de sus compañeros. Ella es el único personaje honesto con relación al mal que ella misma, Garcín y Estelle han hecho. Aun así el pecado Sartriano de Inés se basa en su sentido de la esencia, afirma ser mala, lo que usa como excusa para no tomar decisiones.

Estelle – Estelle es una dama de la alta sociedad. Rubia, se casó con un hombre por su dinero y lo engañaba con un hombre mucho más joven. Para ella, su amorío representaba sólo una relación casual, mientras que su amante se enamora perdidamente de ella. Estelle ahoga al hijo ilegítimo de su amorío, lo que lleva a su amante a cometer suicidio. A través de la obra, ella trata de iniciar algo con Garcín, en su afán de definirse como una mujer con una relación. Sus pecados son adulterio y asesinato.

Nailse - El Mayordomo entra a la habitación con cada personaje, pero su única conversación real es con Garcín. Durante la obra, nunca se deja claro si el trabajo del Mayordomo fue elegido por él, por nacimiento (dado que podría tratarse de un demonio) o por castigo. Es mencionado que el tío del Mayordomo es el Mayordomo Principal.