Marciano vete a casa de Frederick Brown

$100,00
Calculá el costo de tu envío:

MARCIANO ¡VETE A CASA!
por Frederick Brown
Traduccion de F. Monteagudo
Prologo de Miguel Masriera

EDHASA - BARCELONA - 1958


La invasión marciana tiene lugar al fin, y los hombrecillos verde de Marte logran desorganizar la civilización terrestre. Pero sólo porque lo ven todo, lo oyen todo y lo dicen siempre todo. Lógicamente, la sociedad humana no puede resistir semejante juego de la verdad. Por eso, el clamor pronto llega a ser unánime: ¡Marciano, Vete a Casa!.

La novela transcurre en el año 1964, y trata acerca de la súbita invasión de la Tierra por marcianos, aunque de un modo particular. En el inicio de la novela, el prólogo advierte de la preparación a la cual debería haberse visto sujeta la humanidad para tal invasión, a partir del descubrimento de los canales marcianos en el siglo XIX y del inicio de los viajes espaciales. También se dice en el inicio que el año 1964 había empezado muy bien (alzas en la bolsa, prosperidad económica, congelación de la guerra fría, etc), hasta que llegan los marcianos.
En este punto, comienza el primer capítulo, en el cual el foco se centra en el escritor Luke Devereaux, el cual pasaba en ese momento por uno de los mayores baches de su carrera creativa, con dinero adeudado, y un matrimonio en vías de divorcio, aunque con promesas de relación con respecto a una mujer conocida recientemente. Estando relativamente ebrio, empezó a pergeñar un argumento para un relato: "Qué sucedería si los marcianos...",1 cuando tocan a la puerta. Cuando abre, se encuentra con un pequeño hombrecito verde, narigón y con boca muy grande, de aproximadamente unos 75 centímetros, que le dice "Hola, Mack (...)¿Esto es la tierra?.2 A partir de ese momento, el marciano y él comienzan a hablar, mostrando al mismo como un hombrecillo extremadamente irrintante y ofensivo. Aunque en un inicio él piensa que se encuentra frente a una alucinación causada por el alcohol, más adelante se da cuenta de que en todo el mundo comenzaron a aparecer marcianos, molestando y causando incidentes de todo tipo. Él no se lo esperaba, debido a que se encontraba en medio del desierto, incomunicado con el resto del mundo.
Estos marcianos tienen la capacidad de "kwimmar", es decir, aparecerse en distintos lugares con sólo desearlo, y son absolutamente intangibles, aunque opacos a la luz e irritantes auditivamente, pues se dedican a asustar a la gente y ofenderla verbalmente. Además de esto, se interesan en causar miles de problemas, puesto que tienen la capacidad de aprender idiomas muy velozmente, de leer en tiempos extraordinarios, de ver en la oscuridad y a través de objetos sólidos, habilidades que utilizan para incomodar a las personas, averiguando secretos y divulgándolos a viva voz. Secretos como por ejemplo la localización de los silos nucleares y de las armas y ejércitos de todo el mundo, interrumpiendo espectáculos al molestar a los artistas y deportistas, dos cosas que en principio paralizan la economía norteamericana, la política y propaganda soviética y las operaciones bursátiles a lo largo del mundo, además de escándalos familiares de todo tipo.
Cuando no se comentan cuestiones de índole mundial, el foco suele centrarse en la experiencia de Luke Deveraux, quien está en bancarrota y da por perdida su carrera de escritura, al estar las novelas de Ciencia Ficción sin ningún tipo de mercado gracias a la irritante realidad. Con el tiempo, tras lograr situaciones parciales, su amigo Carter Benson, el dueño de la cabaña en la que se encontraba Luke en el principio, lo encuentra y le informa que tiene un cheque por quinientos dólares, suma considerablemente alta luego de la caída de los valores de la bolsa y la depresión económica, debido a la reedición de una novela del oeste escrita por él hace mucho tiempo, y le avisa que su editor le ha ofrecido un anticipo de tres mil dólares por una nueva.
Con estas perspectivas, comienza a escribir, enajenado, varios capítulos de la novela, hasta que un marciano lo interrumpe, gritando "arre, Silver" sobre la máquina de escribir. Tras esto, Luke es internado en un hospital siquiátrico debido a que es incapaz de ver u oír a los marcianos, pensando que todos ellos son alucinaciones colectivas. En el hospital, se encuentra mentalmente estable y lúcido, y escribe continuamente, ganando mucho dinero y reputación, reencontrándose con su mujer.
Luke, y muchas otras personas, intentan resolver el problema marciano. Aunque no logran demasiado éxito (cosa que causa que el Secretario General de la ONU, Yato Ishurti, se suicide tras un intento desesperado de razonar con ellos), hacia el final de la novela tres personas diferentes intentan tres medios diferentes para resolverlo, simultáneamente. Por un lado, está el portero Obberdoffer de Chicago, sordo y aficionado a la ciencia, quien decide expulsarlos debido a que, gracias a ellos, su amigo Pete termina en una cárcel por robar en una tienda. Para esto, decide construir un "supevibrador subatómico antiextraterrestre".
Simultáneamente, un brujo mopabori llamado Bugassi se ve impelido por su jefe, M'Carthi, a expulsar a los gnajamkata (pigmeos verdes del cielo), que dificultaban la cacería y el pastoreo asustando a los animales, so pena de ser devorado por su tribu. Para esto, decide usar un "gran hechizo", que combinaría la sabiduría de los seis sabios mapoboro, cinco muertos anteriormente por la tribu, y el suyo propio.
A un tiempo, Luke piensa que tal vez haya sido él quien los ha inventado, en un arranque creador solipsista, y decide terminar con ellos alterando la realidad nuevamente, reproduciendo las circunstancias en las cuales aparecieron. Para darse confianza, intenta convocar a su mujer de la misma forma antes de intentar cambiar la realidad en forma mayor.