Siranger de Renato Pellegrini

$500,00
24 cuotas de $37,97
Ver el detalle de las cuotas
Calculá el costo de tu envío:

Siranger
de Renato Pellegrini
Ediciones Tirso - Argentina - 2006

Siranger es una novela de técnica hábil que requiere facultades asociativas y de ordenamiento cronológico de quien la tiene en las manos. Hasta cierto punto se puede explicar con este fragmento del diálogo: " Contará(en un diario) su infancia, sus deseos, su presente"."¿Mezclados?" "Si". Siranger es toda acción, rara vez se detiene en las descripciones. Cuando las hace y en particular en los capítulos de la novela intercalada, abunda en poesía de la expresión . Gusta de los tropos, los adjetivos y los verbos que entrañan movimiento, espacio, transfiguraciones visibles, audibles y sensitivas. "Solo nuestras sombras que lamían las paredes"

Un nuevo novelista argentino. Esta es una de las conclusiones que deja la lectura de su extraña novela, cuya multiplicidad subjetiva y su complejo tejido, angustioso y abismal, han sido llevados con maestrìa en una arquitectura propia de un veterano antes que de un escritor joven que hace su primera novela. La técnica de Renato Pellegrini es asombrosa: justa, localizando la elaboración gideana de los pasos y el incipit precursores, sin anuncios ni sucesos que telegrafíen el desenlace, suave en el desarrollo pero concreto en cada uno de sus avances, creando, en suma, una tecnología maestra, ha hecho que Siranger quede incorporada a la novelística argentina como uno de sus más bellos modelos. Pues nada: que Siranger es una novedad en las letras nacionales. Obsérvense sus enfoques individuales, su ir y volver en medio de una rigurosa coherencia- consideramos errónea la opinión de que su neto corte surrealista resienta su esencia novelística - y hasta su mismo intelectualismo es antes el juego de un artista que la especulación de un herr universitario berlinés
"Nustro tiempo" - angustia, decepción, amargura, escepticismo, regreso, etc,- es una expresión demasiado manejada por el uso como para que podamos aplicarla a la novela de Pellegrini. Pero "nuestro tiempo" está en Siranger como está el suyo en Los Thibault o como está el drama coevo de toda época en La educación sentimental. Los jóvenes sienten el peso de los siglos en esta Buenos Aires no envejecida todavía pero llena ya de la abrumadora y plúmbea pesadez anímica - siglo XX en toda su dimensión, en su principal dimensión -, y Gerardo Leni, personaje creado por Pellegrini en el molde del cual salen todos los adolescentes anhelantes, actúa, piensa y habla bajo los efectos de ese plomo espiritual tan mortífero a veces como el otro que va en las cápsulas de las armas de fuego. Para Renato Pellegrini, el más acá es tan extraño como el más allá y el submundo de su héroe es como el mundo de aquellos que ven y sienten la realidad precisamente aquí. Es evidentemente una novela extraña, pero por sobre todo una gran novela. El relato contrapuntístico - magníficamente realizado- con el arte de llevar en una situación otra u otras situaciones, mediante una acción simultánea, es de un efecto con pocos antecedentes y ejemplos entre nosotros. A orillas de Siranger, como a orillas del Rhin, los colores se confunden sin que dejemos de advertir unos y otros. Las imágenes de Pellegrini, sobrepuestas como en un film que Autant- Lara hubiese hecho de un libro de Radíguet o René Clair de un tema milagroso - sin que ello signifique en absoluto que Siranger sea una novela cinematográfica, a menos que se filmase como se filmó "La Caída de la casa Usher"- crean el clima surrealista que , indudablemente, tiene el relato de Pellegrini, lo cual no es ni una virtud ni un defecto, sino simplemente eso; surrealismo, pero en su mejor expresión. Los que puedan hacerlo que levanten la mano, pero, y como ya se sabe, no siempre se puede. En la novelística argentina Siranger tiene su puesto, y ojalá lo comparte con otras expresiones del género. Pero no serán muchas, a menos que, por suerte, nos equivoquemos.